viernes, 23 de julio de 2010

Las pinturas del Salón de Reinos (II)

Esta semana retomo la segunda y última parte dedicada a las pinturas que un día adornaron el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro en Madrid. Y lo hago coincidiendo con las mismas fechas en que se abre al público el Museo del Ejército en su nueva sede del Alcazar de Toledo, museo que hasta hace pocos años se hallaba ubicado en el palacio protagonista de esta líneas, y que ahora paso a describir.


El Salón de Reinos ocupa un largo espacio rectangular en el centro del ala norte del palacio, el triple de largo que de ancho (34,6 x 10m) y alto de techos (8m). Una balconada de hierro daba la vuelta a la habitación, proporcionando a los cortesanos un espacio para contemplar desde arriba los espectáculos que tenían lugar en ella. Veinte ventanas dejaban entrar abundante luz, iluminando el espléndido mobiliario y decoración; los suelos estaban recubiertos de alfombras orientales y entre cada uno de los diez ventanales bajos, así como a cada lado de las dos puertas, se situaban mesas de jaspe. Junto a cada una de las doce mesas se erguía un león rampante de plata sosteniendo las armas de Aragón. El techo iba pintado al fresco con prolijos grutescos dorados, y entre los lunetos de las ventanas se habían pintado los escudos de los veinticuatro reinos de la monarquía española, que acabaron por dar nombre al salón.
La recuperación de San Juan de Puerto Rico. Eugenio Cajés

Pero los elementos decorativos más importantes eran las pinturas que colgaban de las cuatro paredes: las doce grandes escenas de batallas encargadas por Felipe IV, entre 1634 y 1635, a los artistas más ilustres de la época, y que ya en la primera parte de este artículo habíamos mencionado y mostrado en parte.
En la actualidad el Palacio-Casón del Buen Retiro junto con el Salón, que un día fue de Reinos, permanecen cerrados a la espera de incorporar sus salas al Museo del Prado.


La victoria de Fleurus. Vicente Carducho

La rendición de Breda. Velazquez

Ojalá llegue el día en que podamos ver el Salón junto a las pinturas que le hicieron famoso, tal y como el monarca dejó para la posteridad.

3 comentarios:

jositomanito dijo...

Realmente es una colección espectacular y sorprendentemente bella. No sé si llegaré a verla algún día pero seguro que valdría muy-mucho la pena. Gracias por la información Luis.
Saludos.Josito

lmesteban dijo...

De nada José.
De los 12 cuadros que se pintaron para el Salón, hoy en día han sobrevivido 11, y se guardan en El Prado.
Lo suyo, ahora que ya no está el Museo del Ejército allí (y todo va a pasar al Prado), sería que algún día lo dejen todo como estaba en el XVIII. ¿No te parece?
Ojalá lo veas tu y todos nosotros.;))

Anónimo dijo...

¡Qué interesante! ¡Gracias por esta entrada tan bien hecha!