viernes 4 de diciembre de 2009

El Museo Romántico

Ayer día 3 de diciembre abrió sus puertas al público el antiguo Museo Romántico de Madrid, ahora denominado “Museo Nacional del Romanticismo”, tras más de nueve años cerrado por reformas.

"Gastador" de Jenaro de Urrutia

El museo se creó en 1921 al aceptar el Estado la donación por parte de don Benigno de la Vega-Inclan y Flaquer, Marqués de la Vega-Inclán, de una serie de pinturas, muebles y ajuares, procedentes, en su inmensa mayoría, del siglo XIX.
Este emprendedor mecenas, considerado pionero del turismo en España, decidió recrear el universo romántico del anterior siglo en el viejo palacio del marqués de Matallana, un caserón edificado en 1776 situado en la calle de San Mateo, cuyo diseño se debió al arquitecto Manuel Martín Rodríguez.


Yo lo visité hace muchos años, y recuerdo un amplio portón para carruajes en la entrada, una escalera majestuosa que conducía a las salas, y la figura de la reina Isabel II retratada por doquier. También retengo en mi memoria los salones entelados en tonos dorados, rosas y verdes, decorados con suntuosos lienzos, preciosos muebles y multitud de objetos decorativos. La impresión era la de estar en una enorme y preciosa tienda de antigüedades, y desde las paredes, la presencia enmarcada de numerosos personajes de la burguesía romántica reforzaba la imagen de viaje al pasado. Lo expuesto reconstruía fielmente aquella atmosfera llena de carácter e invitaba a recrear la evocación del sabor de una taza de te, frente a la chimenea, leyendo un poema de Gustavo Adolfo Bécquer. Recuerdo la capilla con pinturas de Goya, los retratos de pintores como Federico de Madrazo o Vicente López, los rincones orientalistas, pero lo que más me había gustado era multitud de iconografía histórica que contenían las estancias.

Al ser el siglo XIX en España un siglo plagado de conflictos bélicos, la referencia a los hechos de armas, a los personajes uniformados y a la milicia era una constante en la pintura contenida en el Museo. Rara era la sala que no contenía una muestra de arte histórico o militar, así como insólito es el artista de ese siglo que no abordó este recurrente tema.

"General Prim" de Antonio Mª Esquivel



He leído que el museo ha ampliado su fondo en un 40%, y que se ha distribuido los salones temáticamente, sin perder –dicen- el encanto que tenía antaño, y poniendo a disposición del visitante una biblioteca, un auditorio y tres jardines, todo ello inédito. Desconozco si se habrá creado una estancia que recoja todo lo relacionado con lo militar o bélico, pero en cualquier caso la visita seguro que merece la pena.
Los días 4, 5 y 6 de Diciembre la entrada es gratuita.
http://museoromanticismo.mcu.es/

viernes 27 de noviembre de 2009

De mujeres y heroínas en el Arte (I)


Las chicas son guerreras. Así lo cantaba un conocido grupo español de rock en los 80 -con toda la razón del mundo- y así me lo ha recordado el libro “Mujeres en el campo de batalla” de Alicia de los Reyes y Victoria Santos.
Con el subtítulo de “Grandes heroínas de la historia de España” estas dos escritoras nos proponen un viaje por la historia de nuestro país a través de las apasionantes vidas de un grupo de mujeres que lucharon, en primera línea de combate, por la libertad y el honor de los suyos y el de su patria.

Pese a la importancia de sus gestas, muchas de estas valerosas damas con frecuencia han quedado relegadas exclusivamente a las crónicas militares. Este libro pasa lista y dignifica a un buen número de ellas. Otras con más suerte, gracias a alguna mano amiga y la inestimable ayuda del arte, han pasado a figurar como nombres de calles o plazas, monumentos públicos o retratos en museos. De esta manera, es fácil que nos vengan a la memoria personajes como Agustina de Aragón, la dama de Arintero, la Monja Alférez, Marina la Maliche, Casta Álvarez o María Pacheco; mujeres que con frecuencia han sido recurso artístico para representar la épica o la heroica en pasajes de nuestra historia.

Me gustaría traer a este espacio el recuerdo, aunque sea en varias entregas, de cómo ha tratado el arte a alguna de estas heroínas, viendo en cada caso los diversos enfoques que diferentes artistas les han querido dar.

María Pita de Arturo Fernández Cersa

Este es el caso de María Fernández de la Cámara y Pita, más conocida como María Pita, esposa de un capitán en la defensa de la ciudad de La Coruña durante el asedio inglés de 1589, quien viendo a su marido caído a sus pies, dio muerte y arrebato a un oficial enemigo la bandera que portaba en el momento en que aquellos sobrepasaban la muralla de la ciudad. Este hecho provocó la reacción de los defensores y la duda y el desconcierto en el inglés, que fue rechazado.

La iconografía, alegórica o no, de María Pita ha sido frecuentemente tratada por las Artes, existiendo una buena cantidad de pinturas, grabados, frisos, esculturas, y hasta un monumento en la plaza de su mismo nombre.

Monumento a María Pita de José Castiñeira. La Coruña

María Pita de Isaac Díaz Pardo

Litografía "Combate de María Pita" de F. Ferrer y Ros

Miniatura "La defensa de La Coruña" de Antonio Zapatero y Luis Esteban

Si el viajero que visite La Coruña tiene tiempo, no deje pasar la oportunidad de perderse por la llamada “Ciudad Vieja”, escenario de la lucha contra el inglés. Allí encontrará la Casa Museo de María Pita, lugar de visita obligada para conocer la historia de nuestra heroína y por ende de la ciudad.

viernes 20 de noviembre de 2009

Los Carteles en la Guerra Civil Española

La Guerra Civil española sirvió de inspiración a toda una generación de artistas e intelectuales. Por desgracia, la actividad artística que se produce en España entre 1936 y 1939 atiende a exigencias extraculturales, ya que sus raíces estan en lo social y en la propia la guerra.

Debido a la extrema politización de la cultura, nos encontramos con un arte de tendencia, donde cualquier planteamiento fuera de lo político era rechazado. Así, el arte se dispuso a informar y a formar, tomando partido. Podemos decir, de modo general, que el arte durante el conflicto fue un arte de propaganda. Estas nuevas exigencias trajeron numerosos cambios formales, el surrealismo y los últimos restos del cubismo desaparecieron, dando paso al realismo y a la sencillez expresiva como estilo dominante.

Los organismos políticos estimularon la publicación de carteles y hojas ilustradas de propaganda, boletines, etc., que exaltaban el espíritu y el sentido de la lucha. Las publicaciones que más destacan en la zona nacional son Vértice y Jerarquía, ilustrando sus números Teodoro y Álvaro Delgado, José Caballero y Carlos Sainz de Tejada. En la zona republicana se publica Hora de España y Mono Azul.

Las exigencias propagandísticas y de formación política de las masas exigen cuadros, grabados, esculturas y productos artísticos monumentales, siendo el cartel la manifestación más completa y ajustada para ese fin.
El cartelismo se desarrollo mucho más del lado Gubernamental, alcanzando gran diversidad de estilos y planteamientos revolucionarios.

Grandes y reconocidos artistas de la época, como Rafael de Penagos, Parrilla o Josep Bardaso se dedicaron al diseño de carteles, sin embargo de entre todos ellos destaca Josep Renau, ya que fue el primero en plantearse la función social de su producción e influido por el cartelismo soviético posrevolucionario, utilizó la técnica del fotomontaje. En general los carteles del bando republicano están muy mediatizados por la personalidad de su autor, los cuales ponían toda la pasión y la fuerza que estaban viviendo en esos momentos, siendo el dibujo simple y poco terminado, como a brochazos, y la gran fuerza expresiva el común denominador de todos ellos.

El Archivo General de la Guerra Civil Española conserva una de las mejores colecciones de carteles de la guerra civil existentes en el mundo. Especialmente rica y completa respecto a los producidos por la República, ha sido ampliada posteriormente con la incorporación de otros carteles significativos editados en su día por el bando nacional. Dichos carteles ya se dieron a conocer a través de la publicación en formato CD-ROM realizada por el Ministerio de Cultura en dos volúmenes (el 1º de ellos en el año 2002 y el 2º en 2005). En la actualidad la colección consta de 2.280 carteles que pueden ser consultados a través de esta base de datos http://pares.mcu.es/cartelesGC/AdminControlServlet?COP=6

viernes 13 de noviembre de 2009

La Escultura de Aniceto Marinas

La monumentalidad decimonónica en España esta plagada de nombre propios a los que hoy en día la memoria colectiva ha postergado en el olvido. Sin embargo lo importante, o lo que es lo mismo: la inmortalidad de su obra, siempre perdurará.


Aniceto Marinas nace en Segovia en 1866. De familia humilde logra en 1884 una pensión de la Diputación de Segovia para iniciar sus estudios en la Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, donde tiene como profesores a los insignes escultores catalanes Juan Samsó y Jerónimo Suñol.En 1888 es pensionado nuevamente para proseguir sus estudios en la Academia en Roma, donde permanece hasta 1893.
De regreso en España ingresa en la Real Academia de San Fernando, y obtiene la cátedra en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid.



La obra monumental de Marinas puede contemplarse en muchas provincias españolas, como Madrid, Cádiz, León, Orense, Burgos y por su puesto en su Segovia natal.
Entre sus más famosas esculturas de carácter histórico militar se encuentran el monumento a los Héroes del Dos de Mayo (1891) en los jardines del general Fanjul de Madrid, el monumento a Legazpi (1897) en Zumárraga (Guipuzcoa), a Guzmán el Bueno(1898) en León, a Eloy Gonzalo (1902) en la plaza de Cascorro en Madrid, y los de Daoiz y Velarde (1910) y Juan Bravo (1921) en Segovia.
Aniceto Marinas fallece en Madrid en 1953.


Otro escultor, aunque esta vez de miniaturas, llamado Fernando Martín Beneito (al que los aficionados conocíamos bien), años más tarde realizaría varios trabajos en homenaje a Marinas, por el que sentía gran admiración. En su escena de los Comuneros, es fácil distinguir al Juan Bravo del escultor segoviano, entre Padilla y Maldonado. También modeló al héroe de Cascorro, tal y como se ve a la entrada del Rastro madrileño.

Para ahondar en la vida y obra de Aniceto Marinas
http://www.nortecastilla.es/20080316/segovia/escultor-millan-20080316.html

http://esculturaurbana.iespana.es/paginas/mar.htm

viernes 6 de noviembre de 2009

Entrevista a Ferrer Dalmau

Aprovechando que dispongo de nuevos trabajos no vistos del admirado pintor catalán, he pensado en incluir en esta actualización, la entrevista que el artista concedió al diario La Razón el pasado mes de Junio con motivo de la publicación del libro “Estampas de la Caballería Española”.
Sin duda el texto servirá para conocer un poco más a Augusto Ferrer Dalmau.


-Acaba de publicar «Estampas de la Caballería Española», escrito por Luis Miguel Francisco, donde reúne algunos de sus cuadros de temática militar. ¿Por qué caballos y soldados del siglo XIX en un cuadro para el público de hoy?
-Quería darle un giro de 180 grados a mi producción y por eso pensé en la pintura militar. Había hecho algunos cuadros con temas carlistas y la cosa había funcionado muy bien. Era también una manera de romper con la pintura fotográfica centrándome en la reconstrucción de asuntos del pasado, algo que me ha apasionado desde siempre.

-Rompe con la fotografía, pero sus cuadros son como una imagen del pasado.
-Sí, es como fotografiar el pasado, porque tengo que hacer un estudio muy exhaustivo de la época. Es abrir una ventana a acontecimientos que no son recientes.
-No debe ser nada fácil vender esta pintura.
-Es complicado, porque solamente interesa a los aficionados a la historia, a lo militar o a lo ecuestre. En Madrid funciona muy bien, mientras que en Barcelona nada. En Cataluña yo no tengo nada que hacer. Pinto para el público español. La gran mayoría de los trabajos que vendo son por encargo de coleccionistas.

-Sin embargo, hay algunos precedentes a lo que usted hace, aunque antiguos.
-Sí. Mi principal influencia es la escuela francesa, especialmente dos nombres: Edouard Detaille y Meissonier. En España me gusta mucho un pintor catalán que se llama Josep Cusachs.
-Todos los nombres que cita son artistas del siglo XIX con una idea muy concreta de lo que es y representa la pintura.
-Sí, es una estética romántica, pese a que la imagen que tenemos del siglo XIX está muy alejada de la realidad. También es un periodo histórico que resulta muy bonito estéticamente.

-¿No le interesan otros periodos históricos para que protagonicen alguno de sus óleos?
-Precisamente ahora trabajo en una pintura sobre el desastre de Anual. Es todo un reto ya que hay que investigarlo todo, incluso acerca de un acontecimiento en el que abundan las alegorías.
-¿Se siente un «rara avis» por sus cuadros? Da la sensación de que navega contracorriente.
-En esa historia no entro. Nadie toca lo que yo hago y eso también es una ventaja para mí. De todas maneras, también hay mucha afición por este tipo de cuadros en Estados Unidos, incluso en Reino Unido. Hay mucha gente con ganas de tener una pintura de temática militar. Aplico a estas obras todos mis conocimientos, también los que incluía cuando me dedicaba al paisajismo.


-Pero es un camino que no es nada actual.
-Es que para lo actual ya hay fotografías. Por eso huyo de todo aquello que se pueda retratar con una cámara. En la actualidad se hacen montajes fotográficos que son mejores que los cuadros de Antonio López.
-¿Qué es lo que le motiva en el momento de decidir qué será lo próximo a pintar?
-Lo que más me motiva es plasmar la historia de España como nación. Tal vez de esta manera me haya cerrado puertas.

La Razón, 8 de Junio de 2009, por Víctor Fernández

viernes 30 de octubre de 2009

Los hermanos que pintaban la historia

El motivo se me escapa, pero lo cierto es que en general conocemos mejor las obras de arte que a quienes las realizan. La prueba: ¿quién no conoce esta pintura?....

pero…. ¿quién conoce al pintor?

Eugenio y Cesar Álvarez Dumont, fueron dos hermanos que ya de bien pequeños destacaron en el dibujo. El paralelismo en su trayectoria artística, bien merece una aproximación a su vida y obra.
Eugenio (Túnez, 1864 - Buenos Aires, 1927) se formó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, pasando más tarde por la Academia de España y la Academia Chigi de Roma. Allí recibe una calificación honorífica por uno de sus primeros bocetos como pensionado: "La muerte de Churruca"



Más tarde se trasladó a Paris y por último a Madrid, donde se dedicó a la docencia.
Su hermano Cesar (Portugal, 1866 - Marbella, 1945) fue alumno de la Escuela de Bellas Artes de Málaga, para posteriormente seguir también su formación en la Academia de San Fernando de Madrid. En 1895 la Diputación Provincial de Málaga le concede una beca para continuar sus estudios en Roma. Allí sustituye a Alejo Vera como director de la Escuela Española de Bellas Artes.

"En una encrucijada de Madrid". Eugenio Álvarez Dumont

En 1897 fija su residencia en París y en 1898 viaja al norte de África en compañía de su hermano Eugenio. Tras volver a España realiza las pinturas del salón de sesiones del Palacio Municipal de Málaga y colabora como dibujante e ilustrador en publicaciones de la época.
Fue director de las Escuelas de Bellas Artes de Sevilla, Cádiz y Málaga.

"Defensa de la torre de San Agustín". Cesar Álvarez Dumont

"Defensa del púlpito del convento de San Agustín". Cesar Álvarez Dumont

"Un episodio del Sitio de Zaragoza". Cesar Álvarez Dumont

Ambos se especializaron en temas históricos con escenas bélicas y militares, al menos en su primera época, prestando especial interés a la Guerra de Independencia española. Más adelante tocarían temas orientalistas –coincidiendo con su viaje a África- para finalmente realizar obras de carácter costumbrista.

viernes 23 de octubre de 2009

Los soldados de Miguel Díaz Galeote

Este gaditano nos sorprendió a todos los aficionados al miniaturismo militar hace unos años cuando expuso por primera vez sus esculturas militares hiperrealistas.


La historia de Miguel Ángel Díaz Galeote empieza cuando a la vuelta de su estancia en Alemania, donde estudió diseño gráfico, comienza a trabajar como ilustrador y dibujante, posteriormente como decorador pero siempre en trabajos creativos, ya que como su hermano, el pintor Manuel Díaz Galeote, corre una fuerte vena artística por su sangre.
No se sabe muy bien si fue por su amor a la historia, a los uniformes o a los “soldaditos” que le regalaban de pequeño, pero es de una manera completamente autodidacta y como un mero pasatiempo como empieza a modelar figuras de un tamaño entre 30 y 40cm. representando soldados y personajes históricos de todas las épocas y países.

Allá por el 2003 fue cuando Miguel Ángel decidió que el hobby se convirtiera en profesión, comenzando una serie de exposiciones locales o próximas a su querida Cádiz. Sin embargo, la suerte le llegó un año después, cuando la casualidad quiso que el escritor Arturo Pérez-Reverte visitase una de sus exposiciones, se fijase en sus piezas y le encargase una colección dedicada a la batalla de Trafalgar.


Tras una exposición en Galicia -apadrinado por el propio Reverte- la Asociación Napoleónica Española le encargó otras 20 piezas. De allí salieron otros encargos a coleccionistas y particulares, otras exposiciones, y la colaboración para varios museos, como el Naval de Madrid o el Militar de A Coruña. Su último trabajo para la exposición del 2 de Mayo madrileño en 2008, le ha valido el reconocimiento unánime a su creatividad y buen hacer.



La técnica que Galeote emplea para la creación de sus obras se basa en la fabricación de una anatomía modelada en pasta cerámica, trabajando especialmente los rasgos faciales. Posteriormente recubre el cuerpo con tela, a la que va dando forma con cola blanca y pintura, recreando arrugas y texturas, dejando para el final los detalles metálicos y los complementos. El resultado, como se puede apreciar, es una escultura personalizada hasta el mínimo detalle y con un lenguaje corporal muy definido, detalle crucial para aportar el realismo que les caracteriza.



Para consultar toda su obra, fotografías de como realiza sus modelos, e interesarse por precios y disponibilidad, no dejeis de acercaros a su página web.

viernes 16 de octubre de 2009

Un “Cusachs” inédito


El tener un blog temático actualizado semanalmente requiere un poco de dedicación y trabajo, si bien son más sus compensaciones. Es gracias a los amigos y conocidos, que periódicamente me mandan informaciones o me ponen sobre la pista de tal o cual artista, obra o museo, por lo que el “espacio” se mantiene vivo. Sorprendentemente también me está dando la oportunidad de conocer artistas, coleccionistas y aficionados al arte militar por extensión, que de otra manera sería muy difícil conocer. Os pongo un ejemplo.


Hace unas semanas, hasta mi correo electrónico se acercó una encantadora señora mexicana contándome que poseía un Cusachs y que quería venderlo. Me consultaba si yo conocería a alguien –sala de arte o particular- que le pudiese tasar su valor de mercado. Yo le facilité una serie de direcciones, deseándole suerte en sus gestiones y pidiéndole, de paso, si sería tan amable de enviarme alguna foto de la obra en cuestión. No tuve que esperar mucho antes de que me llegasen las imágenes.



La sorpresa fue comprobar que el precioso cuadro que me mostraba no está incluido en la obra Josep Cusachs i Cusachs. Grandes pintores del s.XIX de Pedro Mora Piris, el mayor y más completo estudio del pintor y donde está catalogada prácticamente la totalidad de su obra (más de 800 cuadros e ilustraciones). Es probable que esta pintura la realizase en su periodo de estancia en México (1900-1902) -invitado por el presidente Porfirio Díaz- y por ello no sea conocida en España.


Su descripción podía ser de un óleo sobre lienzo, con un tamaño de 80 x 160cms. y sin título conocido (que yo sepa), representando a un grupo de caballería alemana (posiblemente lanceros de finales del XIX) bajando una pendiente bajo la atenta mirada del oficial (¿o instructor?).

Espero que os guste tanto como a mí.

viernes 9 de octubre de 2009

Las Ilustraciones de Daniel Vierge

Daniel Urrabieta Vierge (Madrid 1851- Paris 1904), fue el mejor ilustrador en blanco y negro de su época. Por desgracia, en España es aún hoy un desconocido ya que casi toda su carrera se desarrolló en Francia.


Hijo del grabador y también ilustrador Vicente Urrabieta, tomó de su madre Juana Vierge –hija de un ayudante del general Hugo, establecido en Madrid tras la retirada del ejército francés en 1812- el apellido con el que firmaba sus trabajos. Discípulo de Madrazo en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, a finales de 1869 se trasladó a Paris donde empezó a trabajar como ilustrador en Le Monde Illustré.

Enviado en 1872 como reportero gráfico al conflicto carlista español, Vierge desarrolló una nueva manera de historiar la realidad. Como Goya en la Guerra de la Independencia o Fortuny en la de África, fue testigo presencial de aquellos sucesos, confiriendo a sus dibujos y bocetos “d’après nature” la señal de la autenticidad. Durante los cuatro años que duró la contienda, Vierge mandó a su periódico más de 60 dibujos, siendo el mejor testimonio artístico-gráfico que se conserva de la España de la época.


Su obra se caracteriza por la elegancia en las formas, el vigor y la vida en escenas llenas de acción, con un trazo característico en el dibujo, influenciado por la delicadeza y soltura del arte japonés.


Las ilustraciones que he incluido en este Espacio son algunas de las referentes a su trabajo en la 3ª Guerra Carlista, pero su vida da para una película. En la guerra franco-prusiana estuvieron apunto de fusilarlo al confundirlo con un espía prusiano. Cubrió desde Turquía la guerra con Rusia. Colaboró con otras publicaciones como Via Moderne, Revue Illustrée o Ilustración Española y Americana. En 1882 una hemiplejia le dejó inútil el uso de la mano que empleaba para dibujar, la derecha, aprendiendo en un tiempo record a hacerlo con la mano izquierda, realizando, a partir de aquella desgracia, sus mejores trabajos en la ilustración de libros. Curiosamente fue gran amigo de Víctor Hugo (el hijo de aquel general francés, del que su abuelo fue ayudante), incluyendo numerosos trabajos en gran parte de su obra literaria.

Desde aquí reivindicar la vida y obra de este artista, al que fuera de nuestras fronteras consideran “el padre de la moderna ilustración”.
http://www.bpib.com/illustrat/vierge.htm

viernes 2 de octubre de 2009

Lepanto, por Jesús Gamarra


Uno de los fines que nos propusimos a la hora de poner en marcha este Espacio, fue animar al modelista a la creación de obras donde la técnica, la composición y el sentido artístico tomasen el ejemplo de sus hermanas mayores: la Pintura y Escultura con mayúsculas.
En el caso del madrileño Jesús Gamarra no hizo falta, ya que lleva años bebiendo de las fuentes que el Arte nos ofrece, reinventándose periódicamente a técnicas artísticas cada vez más complejas y depuradas. Su amor por lo temas españoles también ha quedado patente en la obra que en los últimos tiempos viene realizando. Así a la larga serie de escenas de la batalla de Trafalgar, hay que añadir sus compromisos con proyectos como los de “Cusachs”, “Girona” o “Álvarez Cueto”, sus viñetas de los Tercios, o su último trabajo: “Lepanto”.




La escena, plena de acción, sitúa el combate en una galera turca muy deteriorada por el fuego enemigo, donde los tercios españoles luchan cuerpo a cuerpo con los otomanos entre los restos de la decorada nave –se intuye de especial relevancia-, dejando entrever el desenlace final.



El no tener referente en la pintura clásica, ya que todos los artistas que han tocado el tema de Lepanto lo han hecho mostrado la batalla más como un combate de barcos que como una lucha entre hombres, no ha sido impedimento para que el autor nos dé su particular visión del episodio histórico.


Con su inconfundible estilo minimalista, Jesús no escatima en filigranas, y en pequeños detalles de ambientación, documentándose para ello a conciencia. El resultado es un precioso y colorista diorama donde predomina el dinamismo a la composición, quizás lo más flojo del mismo.



Desde estas líneas agradecer a su creador la buena disposición a mostrar el diorama en este Espacio en primicia, deseando que su ejemplo sea seguido por otros modelistas, parcos a la hora de tratar temas españoles.
Para conocer más sobre la vida y obra de este prolífico miniaturista, pincha aquí