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viernes, 23 de octubre de 2009

Los soldados de Miguel Díaz Galeote

Este gaditano nos sorprendió a todos los aficionados al miniaturismo militar hace unos años cuando expuso por primera vez sus esculturas militares hiperrealistas.


La historia de Miguel Ángel Díaz Galeote empieza cuando a la vuelta de su estancia en Alemania, donde estudió diseño gráfico, comienza a trabajar como ilustrador y dibujante, posteriormente como decorador pero siempre en trabajos creativos, ya que como su hermano, el pintor Manuel Díaz Galeote, corre una fuerte vena artística por su sangre.
No se sabe muy bien si fue por su amor a la historia, a los uniformes o a los “soldaditos” que le regalaban de pequeño, pero es de una manera completamente autodidacta y como un mero pasatiempo como empieza a modelar figuras de un tamaño entre 30 y 40cm. representando soldados y personajes históricos de todas las épocas y países.

Allá por el 2003 fue cuando Miguel Ángel decidió que el hobby se convirtiera en profesión, comenzando una serie de exposiciones locales o próximas a su querida Cádiz. Sin embargo, la suerte le llegó un año después, cuando la casualidad quiso que el escritor Arturo Pérez-Reverte visitase una de sus exposiciones, se fijase en sus piezas y le encargase una colección dedicada a la batalla de Trafalgar.


Tras una exposición en Galicia -apadrinado por el propio Reverte- la Asociación Napoleónica Española le encargó otras 20 piezas. De allí salieron otros encargos a coleccionistas y particulares, otras exposiciones, y la colaboración para varios museos, como el Naval de Madrid o el Militar de A Coruña. Su último trabajo para la exposición del 2 de Mayo madrileño en 2008, le ha valido el reconocimiento unánime a su creatividad y buen hacer.



La técnica que Galeote emplea para la creación de sus obras se basa en la fabricación de una anatomía modelada en pasta cerámica, trabajando especialmente los rasgos faciales. Posteriormente recubre el cuerpo con tela, a la que va dando forma con cola blanca y pintura, recreando arrugas y texturas, dejando para el final los detalles metálicos y los complementos. El resultado, como se puede apreciar, es una escultura personalizada hasta el mínimo detalle y con un lenguaje corporal muy definido, detalle crucial para aportar el realismo que les caracteriza.



Para consultar toda su obra, fotografías de como realiza sus modelos, e interesarse por precios y disponibilidad, no dejeis de acercaros a su página web.