viernes, 20 de abril de 2012

Pablo Outeiral y el dibujo histórico

La revista de historia militar “Desperta Ferro”, es un auténtico vivero de jóvenes talentos en pintura e ilustración. Si en su día descubríamos a través de esta publicación el magnífico trabajo de José Daniel Cabrera o de Mikel Olazabal, hoy le toca el turno al gallego Pablo Outeiral y a sus dibujos e ilustraciones.


Outeiral, nació hace 31 años en la localidad costera de Boiro (A Coruña), cursando estudios de Ilustración en la Escuela Superior de Artes Plásticas “Pablo Picasso” de A Coruña, centro por el que, en su tiempo, pasaron artistas como Víctor Morelli o Román Navarro, viejos conocidos de este Espacio.


Apasionado de la historia, no hace mucho que decidió intentar vivir del mundo del Arte, compaginando, en la medida de lo posible, sus dos pasiones. De esta manera, primeramente fue la Editorial Almena quien le otorgó la confianza de ilustrar el ejemplar de la serie “Guerreros y Batallas” Baécula e Ilipa, continuando con El asedio de Harleem 1572 -1573 y La Batalla de montaña Blanca 1620, estos últimos, novedades próximamente.


Posteriormente ha sido, la anteriormente citada “Desperta Ferro”, la revista que ha apostado por Pablo Outeiral y sus colaboraciones, por lo que es habitual en los últimos números, ver complementados interesantes artículos con los trabajos de este joven y prometedor artista.


Su dibujo, rico en matices, varía entre el realismo casi fotográfico, al trazo “comic”, estilo en el que se nota se encuentra cómodo. Sus primeros trabajos con lápiz, pluma o pincel, con tintas y aguadas, ha dejado paso al uso, cada vez más frecuente del color, ya sea con acuarela, óleo o con técnicas de coloreado digital. Su seguridad en el trazo, el inmejorable equilibrio entre la representatividad y la expresividad, su dominio de la composición y el delicioso manejo del blanco y negro hacen de él un artista con un prometedor futuro.


Como buen freelance, Outeiral ha explorado diversos campos artísticos, realizado murales, incursiones en fanzines y comics, pintura y encargos particulares, pero casi siempre bajo el prisma de la historia, auténtico motor de su trabajo.

http://pabloouteiralilustrador.blogspot.com.es/

viernes, 13 de abril de 2012

Los Madrazo, una familia de artistas

Los Madrazo es la mayor y más importante dinastía española de pintores. Esta familia dominó literalmente la pintura española del siglo XIX, desde los estertores de la monarquía absolutista fernandina pasando por la España liberal de Isabel II y la Primera República hasta el final de la Restauración.


Coracero francés. Museo del Prado. José Madrazo

El patriarca, José de Madrazo se casó con la hija de Tadeo Kunz –un pintor afincado en Roma, por más señas, compañero por algún tiempo de Goya en la Ciudad Eterna– que engendró a dos eminentes pintores, Federico y Luis, y a Pedro, alto funcionario, historiador y crítico de arte, sucesor del padre en la dirección del Museo del Prado. Federico tuvo a su vez dos vástagos eminentes: Raimundo y Ricardo Federico, cuñados ambos de un genio malogrado de la pintura del ochocientos: Mariano Fortuny.


La Muerte de Viriato. Museo del Prado. José Madrazo

En esta notable dinastía de artistas están representadas diferentes tendencias pictóricas del siglo XIX español, desde el Neoclasicismo del periodo de Fernando VII, del que fue un claro exponente José de Madrazo (1781-1859), hasta el Realismo de Federico (1815-1894) -el mejor retratista del momento-, las pinturas de encargo de Luis (1825- 1897), las pinceladas impresionistas de Ricardo de Madrazo (1852-1917) o el aire romántico de Raimundo (1841-1920).


El Gran Capitán recorriendo el campo de batalla de Ceriñola. Museo del Prado. Federico de Madrazo

Aunque la pintura de corte histórico es puntualmente recurrida por toda la saga, es José Madrazo su máximo exponente. Discípulo, entre otros, del francés Louis David, inicia la corriente pictórica histórica en nuestro país, con un carácter artístico neoclásico, basado en temas patrióticos, y enmarcado en un estilo clasicista puro. Su estilo se caracteriza por su extrema teatralidad y por la temática histórica de exaltación patriótica, siguiendo el modelo de David. Con su obra “La muerte de Viriato” (307 x 462cm), inicia el interés por los temas históricos tan característicos de todo el siglo XIX.


Pedro de Valdivia. Federico Madrazo

Federico, imbuido por el estilo de su padre, es el otro gran exponente de la pintura histórica de la familia Madrazo. Las obras“El Gran Capitán recorriendo el campo de batalla de Ceriñola” o “Godofredo de Bouillon en Jerusalén” son claros ejemplos del carácter neoclásico heredado de su progenitor. Con el paso de los años, y una vez depurado un estilo artístico propio, su técnica se hace más fluida y espontánea y su intención expresiva, más profunda, sin perder la serenidad distante. Aunque su formación en el dibujo hace que prevalezca en él casi siempre la línea sobre el color.


El general Duque de San Miguel. Federico Madrazo.

En el año 2006 descendientes de la saga de los Madrazo entregaron un lote de pinturas, a la Comunidad de Madrid en la forma de dación, como pago de impuestos.