viernes, 29 de abril de 2011

Los Benlliure, una familia de artistas.

La saga de la familia Benlliure fue iniciada en este espacio con la figura de Mariano Benlliure, uno de los más grandes escultores que ha dado la historia del arte en nuestro país, y el menor de tres hermanos también artistas. Juan Antonio y José Benlliure, destacaron sin embargo en la pintura, siendo este último, quien dejó un legado más importante.

José Benlliure Gil (1855-1937) nació en el barrio valenciano del Cabañal, en el seno de una familia de amplia tradición artística. Fue el segundo de seis hermanos, y su vida no se diferencia mucho de la de otros artistas de la época, ya que como otros empezó siendo un niño prodigio, matriculándose con tan solo 12 años en la escuela de bellas artes de Valencia - con 14 años de edad realiza los retratos de la familia del Rey Amadeo de Saboya, así como también los retratos del Duque de Aosta y del Conde de Turín-, para después de ser becado, cursar estudios fuera de nuestras fronteras.


Así viaja en 1872 a París, donde pasado un tiempo se reuniría con su hermano Mariano. En 1878, instalado en Madrid pinta “el Gólgota” cuadro por el que obtiene una tercera medalla siendo comprado por el estado español por la nada despreciable cantidad de 3000 pesetas, dinero que permitiría viajar a Roma, donde conocerá a otros artistas españoles como J Villegas, Mas i Fondevila, Álvarez Cátala y otros. Desde allí, José Benlliure no cesa de trabajar, realizando innumerables acuarelas y óleos de temática costumbrista, cuadros que son vendidos sobretodo en Inglaterra, donde precisamente consigue la medalla de plata en la exposición internacional de Londres de 1884.



En 1887 obtiene primera medalla en la exposición nacional con el cuadro “la visión del coliseo”; con dicho cuadro se presenta en 1891 en la exposición internacional de Múnich, donde se le concede la medalla de oro de primera clase, y el gobierno Alemán le otorga la “cruz de San Miguel”, nombrándolo académico de Bellas Artes de Múnich.


La carrera de José Benlliure prosigue en ascenso, obteniendo galardones y reconocimientos por su trabajo, como las medallas de Isabel la Católica o de la Legión de Honor francesa, así como nombramientos como Académico de la Escuela de San Luca de Roma o de la Academia Brera de Milán, miembro de la Hispanic Society de Nueva York, director del Museo de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, y un largo etcétera.


En 1913, José Benlliure se trasladó a vivir a Valencia, donde falleció el 5 de abril de 1937, eso sí, no sin antes ser nombrado hijo predilecto de la ciudad.

Es precisamente en la capital del Turia donde se encuentra la Casa Museo de los Benlliure, lugar digno de visitar por su belleza, y donde se puede admirar, entre muebles y objetos del siglo XIX, distintas obras de esta prolífica familia de artistas.



viernes, 22 de abril de 2011

Expo Cusachs, fin del camino.

Desde el pasado 4 de Marzo se expone en la sala multiusos del Museo Militar de A Coruña, la muestra “Cusachs, Arte y Miniatura”. La exposición itinerante, finaliza en Galicia el camino que emprendió hace un año, y que la ha llevado por tres de los más importantes museos de temática militar de nuestro país.


El Museo Militar de la ciudad herculina, emplazado en el corazón de la ciudad vieja y con unas preciosas vistas a la bocana del puerto coruñés, será el depositario de la muestra hasta el 31 de Mayo, fecha en que definitivamente dirá adiós. Por lo que todo aquel aficionado que no haya podido verla, todavía tiene tiempo para hacerlo.



Esta vez la colección de 33 miniaturas -que representan otras tantas obras del pintor José Cusachs- está arropada por cinco óleos, fieles reproducciones del artista catalán, propiedad del Museo, además de libros, revistas, catálogos, postales, textos e ilustraciones que nos explican un poco de la vida y obra del pintor militar.



La exposición “Cusachs, Arte y Miniatura”, depositaria de aquel “proyecto Cusachs” –alma mater de este blog- , ha sido fomentada y coordinada por este mismo espacio, portal que quiere agradecer en primer lugar a todos los miniaturistas, coleccionistas y propietarios de las figuras que conforman dicha muestra, su disposición a prestar sus “pequeños tesoros” durante todo un año.


En segundo lugar, agradecer de manera muy especial al Gabinete del Jefe de Estado Mayor del Ejército el haber cedido durante todo este tiempo fondos de su colección; al director del Museo de las Miniaturas de Jaca, D. Diego Fernández; al director en funciones del Museo Militar de Valencia, D. Rafael Sebastián; al director del Museo Militar de A Coruña, D. José Navas; y por extensión a todas las personas que trabajan en estos museos.


Gracias a todos, ya que sin su disposición, trabajo y entusiasmo, esta exposición no se habría podido realizar.

viernes, 15 de abril de 2011

Desperta Ferro

Como el grito de guerra entonado por los almogávares antes de la batalla; así reza el nombre de la primera revista especializada en la Historia Militar de la Antigüedad y el Medievo que se publica en nuestro país, y de la que en estos días, coincidiendo con la salida a la calle de su quinto número, se cumple el primer aniversario.


Desperta Ferro es la apuesta personal de los “alma mater” de la publicación -Alberto Pérez Rubio, Carlos de la Rocha y Javier Gómez Valero-, en profundizar en los periodos históricos por los que sienten pasión, trasladando a la revista, en un tono ameno pero riguroso, su experiencia y conocimientos.


Cada número tiende a ser temático, así en el primero explica diferentes puntos relacionados con la decadencia y caída del imperio romano, el segundo número detalla el mundo bélico celta y su visión desde el grecorromano, el tercero nos muestra el universo escandinavo y vikingo, y el cuarto recrea los distintos asedios que ha sufrido la ciudad de Constantinopla. Temas tratados desde artículos escritos por los mejores especialistas, traducidos correctamente, comprensibles para cualquier profano, surtidos de fotos y dibujos explicativos. La diversidad de los mismos en cada revista, en relación con un tema central, los hace aún más interesantes y útiles a la hora de entender con cierta profundidad la época tratada.


Pero el apartado que más me ha impresionado de Desperta Ferro es sin duda el gráfico. Es en este campo donde los editores muestran su empeño por la excelencia en la evocación de tipos y situaciones que ilustren el texto, fieles al registro arqueológico e iconográfico de la época. Las magníficas ilustraciones que encontramos en cada número, resultan especialmente didácticas para todo aquel que esté interesado en comprender la realidad bélica en la Antigüedad.


Los responsables de la calidad artística de esta publicación, no son otros que nuestros admirados amigos José Daniel Cabrera Peña y Ángel García Pinto( cuyas obras ilustran esta actualización), quienes junto con algún trabajo del tristemente desaparecido Dionisio Álvarez Cueto, y los mapas detallados de Carlos de la Rocha y R. Álvarez, hacen de Desperta Ferro una joya editorial, a la altura -e incluso por encima- de aquellas envidiadas publicaciones anglosajonas que marcaron toda una época.


Para más información, no dejéis de visitar su página web.

http://www.despertaferro-ediciones.com/

viernes, 8 de abril de 2011

Las postales de Carlos Bartual

Este mes de Abril se cumplen 18 años de la temprana desaparición de Carlos Bartual Díaz, otro ilustrador de temas militares españoles, injustamente caído en el olvido, cuyo trabajo se desarrolló principalmente en el Servicio Histórico Militar del Ejército.


El capitán Bartual (1936-1993), militar profesional del Cuerpo de Armamento y Construcción - al igual que el admirado Delfín Salas- destacó muy pronto por su afición al dibujo y a la historia militar, campos en los que, gracias a su destino, exploró concienzudamente. Los estudios sobre uniformología y vexicología que cursó en el Servicio Histórico, le hicieron un habitual colaborador de la revista “Historia Militar”, con artículos a los que no solo ponía el texto, sino que también ilustraba.


Pero sus trabajos no solo se centraron en investigaciones para el Centro, sino que junto a José Luis Román era el ilustrador oficial de la revista “Maqueta”-publicación de los años 70 que los aficionados al maquetismo más veteranos recordaran- colaborando en otras publicaciones como las revistas “Defensa” o “Carteya”. Son también dignas de reseñar las series de postales que para “Heliodoro, Ediciones de Arte y Bibliofilia” realizó, desgranado en estuches de a seis láminas los uniformes de “las Tropas españolas al servicio del imperio” (1975), “los Ejércitos españoles en la época napoleónica” (1976), “las Tropas españolas en el segundo Sitio de Gibraltar” (1978) o “las Tropas en la Guerra Civil española” (1978), entre otras.


Su dibujo, de marcada línea clara, da preferencia a mostrar los detalles de la labor uniformológica, sin perder por ello la libertad del trazo, si bien un tanto ingenuo en muchas ocasiones. En sus ilustraciones deja entrever el gusto por los fondos propios de los grabados del siglo XIX, recordando la estética de la obra de Daniel Vierge.


José María Garate Córdoba le dedica en su artículo “Aquél Servicio Histórico” (Revista de Historia Militar nº100, año 2006) estas palabras: “…y luego estaba el excelente maestro Carlos Bartual Díaz, gran restaurador y dado a la escultura, con las irregulares virtudes de los buenos artistas del pincel y del bulto, pero también serio historiador de acertada redacción"



Me gustaría agradecer a mis amigos Fernando González de la Peña, Jesús Gamarra y Agustín Pacheco el haberme puesto sobre la pista de este artista, facilitándome entre los tres la práctica totalidad de la información aquí vertida.