viernes, 26 de marzo de 2010

Tiempos en armas, tiempo de Ferrer-Dalmau

El mes de Marzo ha sido especialmente prolijo en exposiciones dedicadas al arte de temática militar, y de las cuales he intentado dar constancia en este espacio; pero como no hay dos sin tres, la actualización de esta semana esta dedicada a la muestra que nuestro admirado Augusto Ferrer-Dalmau tiene actualmente en la Galería de Arte Saoba, sita en la calle Hermosilla 69 de Madrid.


La exposición, que se inauguró el día 4, no es la primera que el autor realiza en esta Galería –espacio escogido habitualmente por el artista para exponer y vender su obra histórica-, pero si me atrevería a decir que esta siendo la más exitosa, con una gran afluencia de público ansioso por ver los trabajos de un pintor que cada día que pasa goza de una mayor (y merecida) relevancia. Prueba de ello ha sido contar en su inauguración y a lo largo del tiempo en que lleva abierta, con personalidades del mundo de la cultura como José María Carrascal, Cesar Vidal, Albert Boadella o Arturo Pérez Reverte, entre otros.



Si bien la muestra pictórica, a mi parecer, se queda un poco escasa de obra nueva del artista, la puesta en escena de la misma es espectacular. Para ello ha contado con la inestimable ayuda del anticuario gerundense Lluc Sala, especialista en espadas y armas antiguas, el cual ha decorado la Sala con una cuidada selección de cuarenta piezas representativa de la época en que Ferrer-Dalmau desarrolla la acción de sus pinturas. La empresa “Ediciones Reales Sitios”, de la que hace poco hablábamos en este espacio, complementa la exposición con varias piezas en bronce de su catálogo de esculturas históricas.
Con todo esto, Ramón Vila, responsable de la Galería, ha sabido recrear el ambiente romántico del XIX por el que Ferrer-Dalmau nos tiene acostumbrado a pasear.

Completa la exposición una figura confeccionada ex profeso para la muestra por García Calvo, y que representa un lancero carlista en 90mm. La escultura, junto con el libro/catálogo “Tiempos en armas” están a la venta en la propia Galería, la cual ha decidido prorrogar la Exposición hasta el 10 de Abril.


A quien le interese leer algún artículo relacionado con el tema:

jueves, 18 de marzo de 2010

Una exposición "A Escala"

Uno de los motivos de abrir esta bitácora -como reza en el margen derecho del blog- fue acercar el miniaturismo al Arte, algo que en principio puede sonar pretencioso, pero que en no pocos casos van unidos de la mano.

Mi intención no es divagar en este espacio, acerca de si el miniaturismo militar se puede considerar como arte, artesanía o trabajos manuales, ya que como en cualquier otra disciplina artística o creativa, esto último depende de quien la ponga en práctica. Si bien, la poca difusión, el escaso mercado y la falta de profesionalidad, hacen de nuestra afición algo minoritario y prácticamente marginal; aunque también es cierto que esta en manos del entusiasta -llámese artista, coleccionista o empresario- el intentar remediarlo.

Soy de la creencia que una de las mejores maneras de dignificar nuestro trabajo es acercarlo al público, a la gente de la calle, en forma de exposiciones. Algo muy diferente a los concursos -eventos por y para el aficionado- donde siempre se ven las mismas caras. Son este tipo de manifestaciones culturales, las que dan a conocer nuestro particular mundo y lo acercan a lo que de lúdico tienen. Si además se saben preparar, darles el marco adecuado, ese plus de modernidad, de bonita envoltura; si en definitiva: se saben vender, estaremos acercando definitivamente el miniaturismo al Arte.

Un ejemplo de lo que quiero decir es lo que ha ocurrido en Albacete durante las tres últimas semanas, donde una exposición montada con gusto, sin escatimar medios, en el espacio cultural y expositivo más prestigioso de la ciudad (el Centro Cultural de la Asunción), y dirigida a la perfección por Ricardo Beléndez (director de "Cultural Albacete) y Román Navarro (miniaturista), han reunido la obra de lo mejorcito del panorama actual del miniaturismo español.


Un total de 700 obras, elegantemente dispuestas en 52 vitrinas, conforman el grueso de la muestra, tratada desde el punto de vista de autor, y abarcando diferentes escalas, técnicas pictóricas, materiales escultóricos y temáticas, en los dos estilos o tendencias más desarrolladas: las miniaturas históricas y las miniaturas de fantasía.

Pasado mañana, sábado 20, es el último día para acercarse a ver que hay de Arte en el miniaturismo, en una exposición que, tras la que se organizó en 2008 para homenajear a Josep Cusachs, explora lo mejor que nuestra afición puede mostrar.

Desde aquí agradecer a Francisco Javier Ruiz las fotos que adornan esta actualización.

viernes, 12 de marzo de 2010

Juegos de papel. Los Recortables

Los llamados “recortables” fueron, hasta una época no muy lejana, populares juguetes infantiles con un formato de láminas para recortar las ilustraciones contenidas, y que abarcaban una multitud de variadas temáticas: desde medios de transporte, a casas, muñecas, teatrillos o soldados. Estos últimos, por ejemplo, una vez cortados y separados de las hojas, se podían mantener verticales gracias a su base, que se doblaba y formaba una superficie plana. Su bajo precio los hacía aptos para todos los bolsillos y para todas las edades.


Parece ser que su origen estuvo en Francia. Allí las estampas y grabados gozaban de gran popularidad y las ilustraciones con imágenes de santos, reyes y personajes de cuentos y leyendas, adornaban las casas que no podían permitirse el lujo de adquirir otro tipo de arte. A partir del último cuarto de siglo del setecientos, vírgenes, santos y monarcas comenzaron a dejar paso a otro tipo de temática "cívica", donde fueron adquiriendo protagonismo escenas de la vida cotidiana, bélicas, etc.


La aparición de las láminas con hileras de soldados en España se sitúa en 1790, durante la Guerra del Rosellón (1792-1795), para tomar gran impulso durante la Guerra de Independencia (1800-1814) exclusivamente en Cataluña. Aunque es hacia mitad del siglo XIX cuando los recortables se consolidan como entretenimiento y juego infantil.
En 1860 en Madrid también se empieza a editar pliegos de soldados para recortar. A partir de 1854 se sustituye el estampado “al bac” por la coloración “a la trepa”, a la vez que la primitiva xilografía artesanal se mecaniza mediante el uso de la estereotipia, pasándose del primitivo molde de madera a una matriz de plomo.
En esas mismas fechas se desarrolla la producción de la casa “Paluzie” (1860-1940) de Barcelona, pionera en técnicas litográficas, y la empresa más importante de la historia del recortable en nuestro país.


Aquellos recortables del siglo XIX y mediados del XX, ahora son piezas de anticuario y objetos muy buscados por coleccionistas. En muchas ocasiones han tenido un valor estético evidente ya que algunas láminas son verdaderas obras maestras del arte de la impresión, realizadas por dibujantes muchas veces anónimos, pero aunque fueron creadas, la mayor parte de las veces, como juguetes u objetos para el entretenimiento, esto no les resta valor como instrumentos de alto valor pedagógico.

Esta función pedagógica se convirtió en medio de propaganda política durante la Guerra Civil y los años de postguerra. Las láminas recortables pasaron de representar batallas imaginarias a centrarse en un conflicto bélico real y cercano. Cada bando editaba sus láminas con un claro contenido político y propagandístico, que en el caso de los vencedores se extendió a los años de la dura postguerra. Se reflejaban en los diferentes recortables a combatientes de uno u otro bando, dependiendo de la zona en que estuviese la imprenta en cuestión. Así en Barcelona “Seix Barral”, “Bruguera” o “El niño” publicaron láminas de soldados del Ejército Popular; mientras que en Zaragoza “Uriarte” y “El Toro”, en Madrid “La Tijera” o en Galicia “El Faro” publicaban imágenes del Bando Nacional.

En la actualidad los recortables son juguetes minoritarios, aunque todavía los podemos encontrar en algunas librerías o como reclamos publicitarios que determinadas marcas incluyen como regalo con sus productos. Los recortables más conocidos hoy por el gran público son probablemente las muñecas, aunque también sobreviven, con cierto éxito entre los iniciados, las maquetas de papel ya sean teatros, vehículos o arquitecturas de todo tipo.

Más información:

viernes, 5 de marzo de 2010

El Arte del Poder

El próximo lunes día 8 abre sus puertas en el Museo del Prado, una de las grandes exposiciones que nos depara el 2010. Bajo el título de “El arte del poder. La Real Armería y el retrato de corte en España” la muestra va a recoger un proyecto expositivo inédito en el que se establece una comparación directa entre los retratos de corte pintados por los grandes maestros de la época, y las armaduras que vestían los monarcas y príncipes en el momento de máximo esplendor de la Corona española.
Pese a ser promocionada y publicitada por numerosos medios de comunicación nacionales, no me he podido sustraer a aportar mi granito de arena desde este humilde espacio y colaborar a su difusión.



Partiendo de la muestra presentada en la National Gallery of Art de Washington en 2009, la exposición “El Arte del Poder” es un proyecto entre la pinacoteca del Prado y la Real Armería de Madrid que va a girar en torno al verdadero significado de las piezas de armería y su representación en la pintura.


Desde principios del siglo XVI hasta finales del XVIII ningún elemento formaba parte tan relevante de las características esenciales de la imagen del gobernante europeo como la armadura. Monarcas, emperadores, príncipes y nobles se hicieron retratar con ella conscientes de su simbólica asociación al poder.
La exposición va a constar de treinta y cinco pinturas y veintisiete piezas de armaduras, la cuales servirán para narrar la evolución y el impacto que tuvo el retrato de corte en España entre los siglos XVI y XVIII, además de atestiguar que estas armaduras realmente existieron, y no fueron el alarde técnico de un pintor fantasioso. Y es que no es exagerado afirmar que la Real Armería de Madrid alberga la mejor colección de armaduras del mundo.

Como piezas destacadas se podrá ver la exhibición conjunta de la obra “Carlos V, a caballo en Mühlberg” de Tiziano junto a la impresionante armadura ecuestre del emperador; pinturas de Velázquez o Rubens junto con las obras maestras de los armeros más importantes de Europa, auténticos “diseñadores estrellas” de la época, como: Desiderius Helmschmid, Lucio Marliani, Wolfgang Grosschedel, Pompeo Leoni o los hermanos Negroli.

La adquisición de la entrada para la exposición “El arte del poder” permite el acceso a la Colección del Museo, a las exposiciones temporales coetáneas y al Claustro de los Jerónimos. El acceso a la exposición será por la puerta de los Jerónimos. El Museo del Prado recomienda la adquisición de entrada anticipada, ya que el aforo va a limitarse diariamente.