viernes, 25 de diciembre de 2009

Feliz Navidad

Al coincidir la actualización semanal con el día de Navidad, me gustaría aprovechar la coincidencia y felicitar las Fiestas a todos aquellos que visitáis este espacio, agradeciendo vuestra fidelidad y vuestra ayuda.

Para la ocasión he escogido dos ilustraciones. La de arriba es de Josep Cusachs y
esta convenientemente retocada por mi hija Paula para parecer una postal navideña. La de abajo es de Benlliure, y, con un poco de imaginación, bien podía representar la nostalgia del soldado al pasar lejos de casa unas fechas como las navideñas.

Para rematar el trabajo, notad la música que os he puesto de fondo.
FELIZ NAVIDAD amigos.


viernes, 18 de diciembre de 2009

Voluntario del Ribeiro

Esta semana he dado por concluida mi colaboración, en forma de miniatura, en el homenaje al ilustrador leones Dionisio Álvarez Cueto, tristemente fallecido a primeros de este año.

La figura esta basada en un dibujo que representa a un voluntario de la zona gallega del Ribeiro en la guerra de Independencia Española. La ilustración la eligió Waldo Osés, el cual también se encargó de la escultura de la figura. El resultado ha sido una miniatura llena de gracia con ese peculiar estilo – muy del Greco- que imprime Waldo a sus modelados.

Su decoración me correspondió a mí, por lo que he intentado realizar un trabajo acorde a la calidad del modelado y, sobre todo, con el cariño que representa este particular y sentido homenaje por parte de un buen número de modelistas españoles a Dionisio A. Cueto.


La impresión general de la ilustración, impregnada de tonos ocres y tierra, me invitó a realizar un ejercicio de austeridad pictórica, por lo que –salvando los tonos de la piel- he utilizado tan solo tres colores (marrón verdoso, violeta y negro), mezclados entre si en diversos porcentajes para las bases de cada uno de los elementos que conforman las prendas, y uno más para las luces (ocre amarillo), empleando el negro con las respectivas bases para las sombras.
El resultado creo que es una figura con un tono general muy compensado en todos sus detalles, donde no destaca ni cobra protagonismo nada en concreto –al igual que el dibujo-, acrecentando la imagen de soledad, e incluso tristeza del individuo.

Versión del voluntario del Ribeiro de Miguel Díaz Galeote
Espero que la pintura de la figura sea del agrado de Waldo -su dueño- y esté a la altura del resto de las miniaturas que se reunirán en El Escorial en 2010.

Podéis seguir el avance de las obras que conformarán esta exposición/homenaje en:
http://www.cueto.byethost3.com/

viernes, 11 de diciembre de 2009

Los retratos de Vicente López

El general Pascual Zaya
Tradicionalmente se ha considerado al siglo XVIII español como un periodo pobre en lo que a las artes se refiere, ya sea por la cantidad de artistas extranjeros que vinieron a trabajar al servicio de la nueva dinastía, los Borbones, o por la fuerte personalidad de Francisco de Goya, que llenó el último cuarto de siglo e inauguró el siguiente. Ambas circunstancias han restado protagonismo a un periodo importantísimo para la formación de los artistas plásticos, por acontecer en él la creación de las Academias de Bellas Artes, que serán las encargadas de marcar las nuevas directrices en la enseñanza artística, basadas en el orden, la razón y el buen gusto.

Húsar de Olivenza

Vicente López fue uno de estos artistas, fiel seguidor de la doctrina académica. Nacido en Valencia en 1772, estudió en la Academia de San Carlos y completó su formación en Madrid en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Tras permanecer en la capital trece años, donde recibirá la influencia de pintores como Francisco Bayeu o Mariano Salvador Maella, regresa a Valencia en 1792 donde pintará a Fernando VII con el hábito de la Orden de Carlos III y numerosos retratos de los jefes militares franceses que ocupaban España durante la Guerra de la Independencia.

General Castaños

El sentido realista que demuestra en estos retratos hace que Fernando VII lo nombre Primer Pintor de Cámara en 1815 - sustituyendo a Goya, sospechoso de afrancesamiento- desplazándose nuevamente a Madrid donde se convertirá en el pintor de moda entre la aristocracia y alta burguesía madrileña. Falleció en Madrid en 1850 cuando era Primer Pintor de Cámara de Isabel II.

El general Juan Zabala

El Marqués de la Romana
Se le considera un pintor del Neoclásico, aunque por su formación en la tradición del barroco dieciochesco, su técnica es depurada, virtuosa en extremo. Une a un dibujo riguroso el colorido alegre y el buen gusto. Su producción se centra fundamentalmente en dos géneros: la pintura religiosa y el retrato. En este último es donde realmente hace alarde de la calidad artística que posee, en ellos no sólo refleja fielmente la psicología del personaje, de tamaño natural y muchos de cuerpo entero, sino que lo arropa en su ambiente, en el que destaca el preciosismo con que cuida los detalles. Dos cuadros destacan de su ingente obra: el retrato de don Félix López, un organista ciego; y el de Goya. Ambos gozan de una profundidad y de un intimismo difícil de encontrar en el resto de su obra.

El Capitán General Ventura Caro
Su particular forma de pintar dejó una escuela fecunda en la obra de sus hijos Bernado y Luis López Piquer.
Para saber más de su obra:

viernes, 4 de diciembre de 2009

El Museo Romántico

Ayer día 3 de diciembre abrió sus puertas al público el antiguo Museo Romántico de Madrid, ahora denominado “Museo Nacional del Romanticismo”, tras más de nueve años cerrado por reformas.

"Gastador" de Jenaro de Urrutia

El museo se creó en 1921 al aceptar el Estado la donación por parte de don Benigno de la Vega-Inclan y Flaquer, Marqués de la Vega-Inclán, de una serie de pinturas, muebles y ajuares, procedentes, en su inmensa mayoría, del siglo XIX.
Este emprendedor mecenas, considerado pionero del turismo en España, decidió recrear el universo romántico del anterior siglo en el viejo palacio del marqués de Matallana, un caserón edificado en 1776 situado en la calle de San Mateo, cuyo diseño se debió al arquitecto Manuel Martín Rodríguez.


Yo lo visité hace muchos años, y recuerdo un amplio portón para carruajes en la entrada, una escalera majestuosa que conducía a las salas, y la figura de la reina Isabel II retratada por doquier. También retengo en mi memoria los salones entelados en tonos dorados, rosas y verdes, decorados con suntuosos lienzos, preciosos muebles y multitud de objetos decorativos. La impresión era la de estar en una enorme y preciosa tienda de antigüedades, y desde las paredes, la presencia enmarcada de numerosos personajes de la burguesía romántica reforzaba la imagen de viaje al pasado. Lo expuesto reconstruía fielmente aquella atmosfera llena de carácter e invitaba a recrear la evocación del sabor de una taza de te, frente a la chimenea, leyendo un poema de Gustavo Adolfo Bécquer. Recuerdo la capilla con pinturas de Goya, los retratos de pintores como Federico de Madrazo o Vicente López, los rincones orientalistas, pero lo que más me había gustado era multitud de iconografía histórica que contenían las estancias.

Al ser el siglo XIX en España un siglo plagado de conflictos bélicos, la referencia a los hechos de armas, a los personajes uniformados y a la milicia era una constante en la pintura contenida en el Museo. Rara era la sala que no contenía una muestra de arte histórico o militar, así como insólito es el artista de ese siglo que no abordó este recurrente tema.

"General Prim" de Antonio Mª Esquivel



He leído que el museo ha ampliado su fondo en un 40%, y que se ha distribuido los salones temáticamente, sin perder –dicen- el encanto que tenía antaño, y poniendo a disposición del visitante una biblioteca, un auditorio y tres jardines, todo ello inédito. Desconozco si se habrá creado una estancia que recoja todo lo relacionado con lo militar o bélico, pero en cualquier caso la visita seguro que merece la pena.
Los días 4, 5 y 6 de Diciembre la entrada es gratuita.
http://museoromanticismo.mcu.es/