viernes, 30 de octubre de 2009

Los hermanos que pintaban la historia

El motivo se me escapa, pero lo cierto es que en general conocemos mejor las obras de arte que a quienes las realizan. La prueba: ¿quién no conoce esta pintura?....

pero…. ¿quién conoce al pintor?

Eugenio y Cesar Álvarez Dumont, fueron dos hermanos que ya de bien pequeños destacaron en el dibujo. El paralelismo en su trayectoria artística, bien merece una aproximación a su vida y obra.
Eugenio (Túnez, 1864 - Buenos Aires, 1927) se formó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, pasando más tarde por la Academia de España y la Academia Chigi de Roma. Allí recibe una calificación honorífica por uno de sus primeros bocetos como pensionado: "La muerte de Churruca"



Más tarde se trasladó a Paris y por último a Madrid, donde se dedicó a la docencia.
Su hermano Cesar (Portugal, 1866 - Marbella, 1945) fue alumno de la Escuela de Bellas Artes de Málaga, para posteriormente seguir también su formación en la Academia de San Fernando de Madrid. En 1895 la Diputación Provincial de Málaga le concede una beca para continuar sus estudios en Roma. Allí sustituye a Alejo Vera como director de la Escuela Española de Bellas Artes.

"En una encrucijada de Madrid". Eugenio Álvarez Dumont

En 1897 fija su residencia en París y en 1898 viaja al norte de África en compañía de su hermano Eugenio. Tras volver a España realiza las pinturas del salón de sesiones del Palacio Municipal de Málaga y colabora como dibujante e ilustrador en publicaciones de la época.
Fue director de las Escuelas de Bellas Artes de Sevilla, Cádiz y Málaga.

"Defensa de la torre de San Agustín". Cesar Álvarez Dumont

"Defensa del púlpito del convento de San Agustín". Cesar Álvarez Dumont

"Un episodio del Sitio de Zaragoza". Cesar Álvarez Dumont

Ambos se especializaron en temas históricos con escenas bélicas y militares, al menos en su primera época, prestando especial interés a la Guerra de Independencia española. Más adelante tocarían temas orientalistas –coincidiendo con su viaje a África- para finalmente realizar obras de carácter costumbrista.

viernes, 23 de octubre de 2009

Los soldados de Miguel Díaz Galeote

Este gaditano nos sorprendió a todos los aficionados al miniaturismo militar hace unos años cuando expuso por primera vez sus esculturas militares hiperrealistas.


La historia de Miguel Ángel Díaz Galeote empieza cuando a la vuelta de su estancia en Alemania, donde estudió diseño gráfico, comienza a trabajar como ilustrador y dibujante, posteriormente como decorador pero siempre en trabajos creativos, ya que como su hermano, el pintor Manuel Díaz Galeote, corre una fuerte vena artística por su sangre.
No se sabe muy bien si fue por su amor a la historia, a los uniformes o a los “soldaditos” que le regalaban de pequeño, pero es de una manera completamente autodidacta y como un mero pasatiempo como empieza a modelar figuras de un tamaño entre 30 y 40cm. representando soldados y personajes históricos de todas las épocas y países.

Allá por el 2003 fue cuando Miguel Ángel decidió que el hobby se convirtiera en profesión, comenzando una serie de exposiciones locales o próximas a su querida Cádiz. Sin embargo, la suerte le llegó un año después, cuando la casualidad quiso que el escritor Arturo Pérez-Reverte visitase una de sus exposiciones, se fijase en sus piezas y le encargase una colección dedicada a la batalla de Trafalgar.


Tras una exposición en Galicia -apadrinado por el propio Reverte- la Asociación Napoleónica Española le encargó otras 20 piezas. De allí salieron otros encargos a coleccionistas y particulares, otras exposiciones, y la colaboración para varios museos, como el Naval de Madrid o el Militar de A Coruña. Su último trabajo para la exposición del 2 de Mayo madrileño en 2008, le ha valido el reconocimiento unánime a su creatividad y buen hacer.



La técnica que Galeote emplea para la creación de sus obras se basa en la fabricación de una anatomía modelada en pasta cerámica, trabajando especialmente los rasgos faciales. Posteriormente recubre el cuerpo con tela, a la que va dando forma con cola blanca y pintura, recreando arrugas y texturas, dejando para el final los detalles metálicos y los complementos. El resultado, como se puede apreciar, es una escultura personalizada hasta el mínimo detalle y con un lenguaje corporal muy definido, detalle crucial para aportar el realismo que les caracteriza.



Para consultar toda su obra, fotografías de como realiza sus modelos, e interesarse por precios y disponibilidad, no dejeis de acercaros a su página web.

viernes, 16 de octubre de 2009

Un “Cusachs” inédito


El tener un blog temático actualizado semanalmente requiere un poco de dedicación y trabajo, si bien son más sus compensaciones. Es gracias a los amigos y conocidos, que periódicamente me mandan informaciones o me ponen sobre la pista de tal o cual artista, obra o museo, por lo que el “espacio” se mantiene vivo. Sorprendentemente también me está dando la oportunidad de conocer artistas, coleccionistas y aficionados al arte militar por extensión, que de otra manera sería muy difícil conocer. Os pongo un ejemplo.


Hace unas semanas, hasta mi correo electrónico se acercó una encantadora señora mexicana contándome que poseía un Cusachs y que quería venderlo. Me consultaba si yo conocería a alguien –sala de arte o particular- que le pudiese tasar su valor de mercado. Yo le facilité una serie de direcciones, deseándole suerte en sus gestiones y pidiéndole, de paso, si sería tan amable de enviarme alguna foto de la obra en cuestión. No tuve que esperar mucho antes de que me llegasen las imágenes.



La sorpresa fue comprobar que el precioso cuadro que me mostraba no está incluido en la obra Josep Cusachs i Cusachs. Grandes pintores del s.XIX de Pedro Mora Piris, el mayor y más completo estudio del pintor y donde está catalogada prácticamente la totalidad de su obra (más de 800 cuadros e ilustraciones). Es probable que esta pintura la realizase en su periodo de estancia en México (1900-1902) -invitado por el presidente Porfirio Díaz- y por ello no sea conocida en España.


Su descripción podía ser de un óleo sobre lienzo, con un tamaño de 80 x 160cms. y sin título conocido (que yo sepa), representando a un grupo de caballería alemana (posiblemente lanceros de finales del XIX) bajando una pendiente bajo la atenta mirada del oficial (¿o instructor?).

Espero que os guste tanto como a mí.

viernes, 9 de octubre de 2009

Las Ilustraciones de Daniel Vierge

Daniel Urrabieta Vierge (Madrid 1851- Paris 1904), fue el mejor ilustrador en blanco y negro de su época. Por desgracia, en España es aún hoy un desconocido ya que casi toda su carrera se desarrolló en Francia.


Hijo del grabador y también ilustrador Vicente Urrabieta, tomó de su madre Juana Vierge –hija de un ayudante del general Hugo, establecido en Madrid tras la retirada del ejército francés en 1812- el apellido con el que firmaba sus trabajos. Discípulo de Madrazo en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, a finales de 1869 se trasladó a Paris donde empezó a trabajar como ilustrador en Le Monde Illustré.

Enviado en 1872 como reportero gráfico al conflicto carlista español, Vierge desarrolló una nueva manera de historiar la realidad. Como Goya en la Guerra de la Independencia o Fortuny en la de África, fue testigo presencial de aquellos sucesos, confiriendo a sus dibujos y bocetos “d’après nature” la señal de la autenticidad. Durante los cuatro años que duró la contienda, Vierge mandó a su periódico más de 60 dibujos, siendo el mejor testimonio artístico-gráfico que se conserva de la España de la época.


Su obra se caracteriza por la elegancia en las formas, el vigor y la vida en escenas llenas de acción, con un trazo característico en el dibujo, influenciado por la delicadeza y soltura del arte japonés.


Las ilustraciones que he incluido en este Espacio son algunas de las referentes a su trabajo en la 3ª Guerra Carlista, pero su vida da para una película. En la guerra franco-prusiana estuvieron apunto de fusilarlo al confundirlo con un espía prusiano. Cubrió desde Turquía la guerra con Rusia. Colaboró con otras publicaciones como Via Moderne, Revue Illustrée o Ilustración Española y Americana. En 1882 una hemiplejia le dejó inútil el uso de la mano que empleaba para dibujar, la derecha, aprendiendo en un tiempo record a hacerlo con la mano izquierda, realizando, a partir de aquella desgracia, sus mejores trabajos en la ilustración de libros. Curiosamente fue gran amigo de Víctor Hugo (el hijo de aquel general francés, del que su abuelo fue ayudante), incluyendo numerosos trabajos en gran parte de su obra literaria.

Desde aquí reivindicar la vida y obra de este artista, al que fuera de nuestras fronteras consideran “el padre de la moderna ilustración”.
http://www.bpib.com/illustrat/vierge.htm

viernes, 2 de octubre de 2009

Lepanto, por Jesús Gamarra


Uno de los fines que nos propusimos a la hora de poner en marcha este Espacio, fue animar al modelista a la creación de obras donde la técnica, la composición y el sentido artístico tomasen el ejemplo de sus hermanas mayores: la Pintura y Escultura con mayúsculas.
En el caso del madrileño Jesús Gamarra no hizo falta, ya que lleva años bebiendo de las fuentes que el Arte nos ofrece, reinventándose periódicamente a técnicas artísticas cada vez más complejas y depuradas. Su amor por lo temas españoles también ha quedado patente en la obra que en los últimos tiempos viene realizando. Así a la larga serie de escenas de la batalla de Trafalgar, hay que añadir sus compromisos con proyectos como los de “Cusachs”, “Girona” o “Álvarez Cueto”, sus viñetas de los Tercios, o su último trabajo: “Lepanto”.




La escena, plena de acción, sitúa el combate en una galera turca muy deteriorada por el fuego enemigo, donde los tercios españoles luchan cuerpo a cuerpo con los otomanos entre los restos de la decorada nave –se intuye de especial relevancia-, dejando entrever el desenlace final.



El no tener referente en la pintura clásica, ya que todos los artistas que han tocado el tema de Lepanto lo han hecho mostrado la batalla más como un combate de barcos que como una lucha entre hombres, no ha sido impedimento para que el autor nos dé su particular visión del episodio histórico.


Con su inconfundible estilo minimalista, Jesús no escatima en filigranas, y en pequeños detalles de ambientación, documentándose para ello a conciencia. El resultado es un precioso y colorista diorama donde predomina el dinamismo a la composición, quizás lo más flojo del mismo.



Desde estas líneas agradecer a su creador la buena disposición a mostrar el diorama en este Espacio en primicia, deseando que su ejemplo sea seguido por otros modelistas, parcos a la hora de tratar temas españoles.
Para conocer más sobre la vida y obra de este prolífico miniaturista, pincha aquí