viernes, 25 de septiembre de 2009

El Sitio de Girona como motivo artístico

Aprovechando que en estos días se cumplen 200 años del final del sitio que Girona sufrió por tropas francesas e italianas durante la Guerra de la Independencia, y que dos exposiciones sobre este aniversario concurren por estas fechas en esa preciosa ciudad, me he animado a traer a este espacio el trabajo, que teniendo como motivo este terrible hecho histórico, varios artistas catalanes realizaron en su día.




El maestro de la pintura realista catalana del XIX Ramón Martí i Alsina (1826-1894) dedicó varias obras a la Guerra de la Independencia en Cataluña. Una prueba de ello son “el Gran día de Gerona” y “El sitio de Girona”, este último pintado en 1865 y expuesto en el Museo d’Art de la ciudad.


Josep Cusachs (1851-1908) tuvo un recuerdo en su obra “general Mendoza” de 1900 al octogenario capitán general de Gerona, jefe de las tropas españolas a la llegada del “francés”. Actualmente esta pintura se puede contemplar en el Palacio de la Capitanía General de Barcelona.


Para conmemorar los 100 años de los sitios, el ayuntamiento encargó el conjunto monumental en la plaza de la Independencia al escultor barcelonés Antonio Parera y Saurina (1868-1946). La obra recibe el título de “Gerona 1809”.


En “La rendición de Gerona” de Laureano Barrau (1863-1957), se puede ver uno de los capítulos más tristes de la guerra: la larga hilera de defensores gerundenses prisioneros del ejército vencedor, una vez capitulada la ciudad.


Por último, Augusto Ferrer Dalmau (1964), ha pintado este mismo año la obra “Los sitios de Gerona” para ilustrar la portada del libro del mismo nombre. El texto escrito por Cesar Alcalá y publicado por la Editorial Almena, recoge los hechos históricos acaecidos durante los Sitios entre 1808 y 1809.

Para mayor información, una buena web temática.http://www.pedresdegirona.com/inici_gdf_es.htm

viernes, 18 de septiembre de 2009

Os Cabaleiros de Alfredo Erias

Pintar la Edad Media es la pasión de Alfredo Erias. Este gallego de Betanzos –la ciudad de los caballeros- director del, pequeño pero encantador, Museo das Mariñas Brigantino, lleva más de 25 años dedicado al dibujo, al grabado y a la pintura, por este mismo orden.



Fiel exponente de la llamada “arqueología artística”, Erias recoge en su obra, mezcla de mística y fidelidad histórica, los detalles en las esculturas de los pórticos de las iglesias románicas, de las laudas gremiales, de los sepulcros nobiliarios, de los cruceiros, etc.…., recreando historias del Camino de Santiago, de las guerras Irmandiñas, de vasallos, guerreros y nobles, de clérigos y juglares, de todo aquello que la piedra ha dejado como vestigio de una Edad oscura, a la que Alfredo se empeña en arrojar luz.




De entre toda su obra destacaría, por su temática, la serie de grabados titulados “Cabaleiros”, compuesta por 14 láminas que representan a 37 caballeros de Galicia en la Baja Edad Media, con sus escudos de armas y algunos de sus historiados sepulcros, y el grupo de óleos titulados “Xente no Camiño”, donde pone cara a personajes de diversa relevancia en aquella época.
http://www.alfredoerias.com/


Para los interesados en temas de arqueología medieval, Galicia posee una gran cantidad de sepulcros nobiliarios repartidos por iglesias y conventos; a destacar los de las iglesias de San Francisco en Betanzos y Pontevedra, los de las catedrales de Santiago y Lugo y la mayor colección de Laudas gremiales de España, recogidas en la iglesia de Santa María a Nova en la localidad coruñesa de Noia.
http://www.turgalicia.es/sit/ficha_datos.asp?crec=31639&ctre=1266&cidi=E

viernes, 11 de septiembre de 2009

La rendición de Breda en plomo


El 5 de junio de 1625 el gobernador holandés de Breda, Justino de Nassau, entregó las llaves de la plaza a Ambrosio de Spínola, general de las tropas españolas. Terminó así un prolongado asedio que formó parte de la contienda entre las Provincias Unidas del Norte de los Países Bajos y la monarquía hispánica. Esta victoria, posiblemente la más importante del reinado de Felipe IV, inspiró una comedia de Calderón de la Barca, varias pinturas menores, y en la decoración del Salón de Reinos la realizada por el mejor pintor de la corte, Velázquez. Éste plasmó la escena con un lenguaje sencillo que le permitió transmitir magistralmente el mensaje que la corona española deseaba: el de una institución justa, que respetaba las leyes de la guerra y reconocía con magnanimidad el valor del adversario. En los fondos, donde da una clase magistral de su dominio de la perspectiva aérea, pinta el auténtico escenario bélico, con restos humeantes de la batalla, mientras que en primer plano los dos protagonistas y los soldados definen con sus gestos y aptitudes los valores de dignidad, generosidad y respeto que priman en la obra.

El caso es que hace poco más de dos años visité por primera vez la Feria de la Miniatura Plana o “Zinnfiguren” en la localidad alemana de Kulmbach, y paseando por entre los cientos de stands de los pequeños fabricantes que allí se dan cita bianualmente, me lleve una gran sorpresa al encontrarme en el correspondiente a la marca Zinnfigur, una “rendición de Breda” en figuras de metal.

La composición, que por supuesto compré, consta de trece piezas individuales las cuales, una vez ordenadas, recrean fielmente la obra de Velázquez. Espero, ahora que la he sacado de su caja y dispuesto para la foto, ir pintándola poco a poco, mostrándoos los avances a medida que lo vaya habiendo.

Mientras esto sucede, os dejo la versión de Mario Ocaña y Fernando Peláez. Podréis ver un amplio reportaje de este último trabajo en el número 31 de la revista Figure International próxima a salir al mercado.

viernes, 4 de septiembre de 2009

El Cómic histórico español

Esta semana he pensado en llevar a este espacio un tema más cercano a todos nosotros. Los antiguos tebeos, posteriormente cómics, llevan conviviendo cotidianamente entre nosotros desde mediados del siglo XX, convirtiéndose muy pronto en un fenómeno de masas. La sencilla formula de convertir historias en viñetas ilustradas, difundidas a través de un vehículo barato como el papel, provocó tal éxito, que era rara la casa donde los tebeos no se contasen por cientos.

Generador del Pop Art, entre otros movimientos, el llamado “noveno arte” ha aportado un sinfín de artistas, miles de álbumes e ilustraciones, y un fiel y apasionado público.




El cómic, como cualquier otro arte, también ha tocado con frecuencia el tema militar e histórico, y aunque ha sido objeto de mayor recurso fuera de nuestras fronteras, muchos y grandes autores hispanos nos han legado historias y personajes para el recuerdo.
Quien no ha oído hablar del Capitán Trueno (Víctor Mora y Ambrós) o del Guerrero del Antifaz (Manuel Gago), héroes de papel en la España de postguerra, o de los álbumes apaisados de Hazañas Bélicas (Boixcar). Todos eran tebeos donde primaba la historia novelada y los personajes, antes que la fidelidad histórica, algo que con el tiempo (y el autor o dibujante) se ha ido subsanando.


Antonio Hernández Palacios (el Cid, La paga del soldado, etc.….) fue el creador que dio el gran salto artístico con sus álbumes y su dibujo muy personal, realzando los temas históricos y mimando el detalle. A él le corresponde las obras más importante sobre la Guerra Civil española (Eloy, Río Manzanares, Euskadi en llamas, Gorka Gudari…) con un trabajo gráfico excepcional y unos grandes guiones donde más que buscar contar una aventura, pretendía instruir y dar a conocer unos hechos.


Otros como: Carlos Giménez (Paracuellos) con sus historias dibujadas en blanco y negro, Fernando Fernández (Cuba 1898), José Luis Salinas y Adolfo Usero (La batalla de Vitoria), Joan Mundet (Capitán Alatriste), Fran Jaraba (Terra Libre) o el italiano Vittorio Giardino (¡No pasarán! 1, 2 y 3), han llevado sus guiones y sus dibujos por toda nuestra historia bélica, sembrando nuestra mente de ideas, algo de agradecer.



Esta ha sido una pequeña muestra del cómic histórico en nuestro país, algo que a muchos les sonará o traerá recuerdos. Estoy seguro que me he dejado a muchos autores en el tintero, y agradecería que me descubrieseis alguno más.

http://www.delcomic.es/museo/mono/belico.htm